Para palomear un domingo por la noche y discutir con los compañeros de Turismo...
Aunque algunos queramos olvidar aterradoras experiencias cinematográficas y no cometer el mismo error de nuevo, siempre es bueno seguir viendo cine de todo tipo. Este es el caso de mi experiencia con la griega Nia Vardalos, en el que después de su My Big Fat Greek Wedding (Joel Zwick, 2002) juré no volver a ver algo que tuviera que ver con ella.
Aunque algunos queramos olvidar aterradoras experiencias cinematográficas y no cometer el mismo error de nuevo, siempre es bueno seguir viendo cine de todo tipo. Este es el caso de mi experiencia con la griega Nia Vardalos, en el que después de su My Big Fat Greek Wedding (Joel Zwick, 2002) juré no volver a ver algo que tuviera que ver con ella.
Afortunadamente, la vida puso en mi camino a una comprometida compañera que me recomendó My Life In Ruins (Donald Petrie, 2009) para la realización de un ejercicio de análisis y crítica.

Después de difíciles y embarazosas situaciones, Georgia descubre a través Poupi (chofer del autobús) y de su grupo de excursionistas, lo divertido que puede ser su trabajo cuando se disfruta y trabaja por aportar algo novedoso al viaje.
My Life In Ruins, entretenida crítica a la triste y devastadora noción de Turismo que impera en las organizaciones públicas y privadas, y que deja por lo menos dos interrogantes: ¿qué tipo de turismo hacemos cada uno de nosotros?, ¿dónde está nuestro compromiso ético en el ejercicio y gestión de esta actividad?
Agradecimientos a Arelhy por prestarme su película.