lunes, 16 de agosto de 2010

The American Magic-Lantern Theater

Impresionante la cantidad de gente convocada, impresionante la visita de la compañía The American Magic-Lantern Theater, impresionante volver casi 100 años en el tiempo.


El sábado pasado la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario se llenó con una audiencia plural en cuanto a edades y nacionalidades. Todos nos encontrábamos ansiosos de ver en vivo y a todo color a la compañía estadounidense The American Magic-Lantern Theater, la cual, ataviada de un estilo “de época” y circense, motivaron la emoción e imaginación de todos los ahí presentes a través de sus artesanales diapositivas, contagiosas melodías y un sentido del humor tan mágico como la lámpara misma.


El evento consistió en una hora de imágenes creadas por este aparato de 1890, el cual, a partir de un dispositivo de lentes, diapositivas y una lámpara, crearon varias series de imágenes que acompañadas por la melodiosa voz y piano de una de las integrantes de la compañía, hicieron cantar, reír, y cuasi-hablar en inglés a la plural audiencia.


Cuentos para niños, canciones y hasta un poema de Edgar Allan Poe cobraron vida a través de las imágenes proyectadas y animadas por la Linterna Mágica que desde antes de que apareciera el cine, ya contaba con la capacidad técnica y sobre todo creativa para contar historias a color y con efectos de movimiento.


Esta función de The American Magic-Lantern Theater fue un claro ejemplo de la inagotable capacidad de impresión del humano, ya que a pesar de la actual existencia de nuevas técnicas digitales, la exposición de este trabajo visual sigue impresionando y divirtiendo a diversos públicos.


Así que, si regresan, no duden en ir!!!


jueves, 1 de julio de 2010

Goldfrapp


Wonderful eleeeeeectric!: Crónica de mi electro-aventura



Todo inició cuando con lipstick rosa y mallas listas, me encaminé al Salón 21. Era un día soleado, perfecto para conducir por la Roma y Reforma.

La primera parada fue en el ex-Gigante, ahora estacionamiento no oficial del recinto de Andrómaco. Ahí los reencuentros, abrazos y chismes de 3min amenizaron el camino a la segunda parada.

El siguiente check-point fue la ya avanzada fila para entrar al 21, una fila en la que los cuates y cuatas ya nos esperaban junto con toda la banda “electro-gay” que al igual que nosotros, estaba ansiosa por entrar.

Tercera parada: el interior del lugar, amenizado con Empire of the Sun y la buena vibra de todos los ya instalados.

Pasó una hora, luego otra y así sucesivamente hasta que el tiempo parecía cansarse al igual que nosotros. Su agotamiento fue tal que en la última media hora antes de las 9pminicio programado del evento- los minutos se contaban de a 5 min de realidad por 1 min en el reloj.

Luego las luces se apagaron. La adrenalina quemó mis piernas. Nos arremolinamos contra la valla. Aparecieron los músicos y al final ella: radiante, increíble, real.

Me desmayé.

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Ok, no lo hice. Pero estuve a 2 segundos de hacerlo. Si no me hubieran sacado a tiempo en brazos al momento de I Wanna Life, hubiera sido la clásica grouppie desmayada, lo que me llevó a la

Cuarta parada: sala de emergencias del Salón 21. Mi diagnóstico fue “Vértigo”, así que mientras la hermosa Alison Goldfrapp interpretaba A&E yo era atendida en la parte de atrás del recinto.

Una vez afuera de E.R. y con vaso de agua en mano, caminé hacia el escenario a ritmo de Head First. Seguí caminando y gracias a mi pequeño tamaño, ya para Dreaming pude regresar hasta adelante, ya no enfrente de Alison, pero sí enfrente del platinado bajista.

Believer, Alive y Shiny and Warm desfilaron estruendosamente por el 21 y por mi cuerpo, haciendo que el mentado “Vértigo” pasara poco a poco, y ya para cuando me sentía nuevamente al 100% un rolononononononononononn! Se dejó venir cual vil TRAIN. Después de esta última, el set del concierto se inclinó a la pura y desenfrenada fiesta, ya que las siguientes canciones fueron nada más y nada menos que Ride a White Horse y Ooh La La.

ENCORE 1 siento que el calor no puede estar peor-

Estoy a 2 de quitarme las mallas y
Goldfrapp regresa con la bella y oscura Black Cherry.

ENCORE 2seco las secuelas del “momento Remi” de hace unos instantes-

Vuelven, y como era de esperarse Rocket suena y nos hace bailar, y nos hace cantar, y nos hace recordar y recrear esas bellas líneas como un himno al desamor, al que mandamos a la luna en 5... 4... 3... 2... 1...

La ùltima snif!- y se fueron. ¡Pero qué última! Strict Machine sonó y sonó increíble. El baile se intensificaba al ritmo de las luces, la Señorita Goldfrapp no paraba de repetir cuán “gorgeous” éramos y lo mucho que agradecía nuestra estancia esa noche.

Se fueron y
Oompah Radar sonaba a modo de despedida.

30 min para salir del estacionamiento y un Churubusco cerrado nos esperaban para llegar a nuestra última parada: nuestras casas.

FALTARON MUCHAS, ME SOBRÒ EMOCIÒN. PERO NUNCA OLVIDARÈ lo
wonderful eleeeeeectric! que viví fue esa noche.

AGRADECIMIENTOS a mis cuates, al paramédico y al chico de lentes que me regaló un abrazo en Number 1.

ah! y chequen algunas de las imàgenes del concierto en:


lunes, 31 de mayo de 2010

MÚM


Con sabor a fresas

Después de dos horas de tráfico, lluvia y muy buen cotorreo asfaltero, mis melómanos cómplices y yo llegamos al Salón 21* para acomodarnos cerca del escenario que según lo programado, a las 10pm pasaría a ser parte del mágico grupo Múm.

El grupo telonero fue Movus, connacionales que de forma concreta y rápida tocaron un pequeño pero encantador set de muy buenos temas a los cuales creo yo- sólo les faltó una buena secuencia de visuales.

Minutos después de acabado el set telonero, uno a uno los islandeses comenzaron a salir para afinar y preparar los últimos detalles de su presentación. Saludos, risitas juguetonas y de sorpresa, palabritas bellas y difíciles de entender fueron los primeros contactos entre el público y la banda.

***

Las luces se apagan, el morado inunda el escenario y tímidamente siete seres salen a ejecutar las primeras canciones de lo que sería el concierto más bello que jamás haya presenciado.

Atmósferas densas, ligeras, desgarradoras, festivas (100% extáticasººº) se fueron creando de forma intermitente mientras estos grandes músicos y humanos daban todo a un público encantado.

Marmalade Fires, Blessed Brambles, If I Were a Fish y muchas muchas otras se dejaron escuchar y saborear entre bailes, colores y sabores que remitían a delicias propias de las fresas, de la menta o de una paleta de caramelo.

Música bella.
Música multi-sabor.
Música para volar y agradecer por haber estado esa noche ahí.

::: Agradecimientos especiales a mi gurú de música islandesa: Miguel


*Ya sé que ya no se llama así, pero por memoria histórica seguiré con su extinto nombre.

domingo, 30 de mayo de 2010

Rabbits

La felicidad a todo color



Es un comercial, y a pesar de que su objetivo es la venta de pantallas de LCD, el resultado de este trabajo artístico deriva en una experiencia audiovisual chispeante.


El tercero de la campaña comercial de Sony Bravia, Rabbits conjuntó a 40 animadores y 2.5 toneladas de plastilina que a través de la técnica de stop motion dieron vida a miles de conejitos que invaden la ciudad de Nueva York.

Así, en esta ocasión LA SALA les comparte este video que desde multicromática perspectiva de su amiga, es una manifestación de creativa mercadotecnia y FELICIDAD.


Enjoyººº








lunes, 24 de mayo de 2010

The Cat with Hands

Y desperté con el corazón lleno de alegría...


Linda frase ¿no? Muy optimista y llena de vida. Un tanto contrario a lo expuesto en este lúgubre cortometraje de 2001 magníficamente elaborado por Robert Morgan.



Son tres minutos con 33 segundos de suspenso y terror que combinan la animación y el live motion para contar el relato sobre el gato que quería ser humano.


Sin duda gran merecedor de sus variados premios entre los que se encuentran el Prix de Lyceens 2002 de Francia, y el Audience Award 2002 de Londres. The Cat with Hands es un trabajo en el que la leyenda y el gatuno amante de lo ajeno* cobran vida.



* Alusión totalmente conscientey a propósito de la connotación del texto de Sabina Berman.

Snatch Wars

Goody gum drops!

Pocas veces en la vida las cosas que a uno le justan se juntan en un mismo tiempo-espacio. En esta ocasión LA SALA les comparte un jocoso cortometraje que sintetiza dos de las cosas favoritas de su amiga (osea yo): StarWars (George Lucas, 1977) y Snatch (Guy Ritchie, 2000).

Snatch Wars es una joyita en cuanto a la originalidad de la idea y trabajo de edición. El clip consiste en una especie de sinopsis visual del cuarto capítulo de la saga, en la que los diálogos de Darth Vader son sustituidos por las gangsteriles frases de uno de mis malvados favoritos: Brick Top.

Un trabajo de 8:25 minutos que logra contener la esencia de Star Wars pero con un viro del humor negro característico de Ritchie.
Les dejo el video para que lo disfruten...

domingo, 16 de mayo de 2010

Hot Fuzz


Un homenaje al cine de acción con muy altas dosis de humor negro.


Hot Fuzz es comedia, es acción, es drama, es… británica. Dirigida en 2007 por Edgar Wright y protagonizada por uno de los mejores dúos de comedia: Simon Pegg y Nick Frost, este film relata la historia de Nicholas Angel, oficial de policía excelentemente entrenado y capacitado para todo (o casi todo) tipo de misiones que justo cuando se encontraba en la cima de su carrera, debe ser transferido del Departamento de Policía de Londres al Departamento de un pequeño y lejano pueblo llamado Sandford. En este lugar el oficial Angel aprenderá la dura lección de que pueblo chico, infierno grande”.

Enfrentando las peores y más absurdas situaciones (como atrapar a un fugitivo ganso o lidiar con su compañero fanático del cine de acción) Nicholas descubre los horrores que este lugar esconde bajo su fachada depueblo perfecto”.

Llena de explosiones y mucho, mucho humor, esta película divierte y arranca carcajadas, haciendo que al final de la misma una de dos: o te enamoras de ella, o mínimo te secas las lagrimitas de las risas.

Enjoyººº

sábado, 15 de mayo de 2010

Miami Vice


No todo lo que brilla es oro


No sólo es porque filmó una de las mejores balaceras que he visto en pantalla, o por crear al maldito más maldito con su último de los mohicanos, ni mucho menos porque mi papá es su fan. Es porque es un buen director.


Michael Mann es un director talentoso que como todo humano sufre la tragedia y la esperanza de la mutabilidad*, y por esto es que su trabajo de 2006 titulado Miami Vice lo recomiendo como una broma de muy mal gusto.


La historia fuera de la historia es simple: en la década de los ochenta apareció en las pantallas norteamericanas una nueva serie policiaca creada por Anthony Yerkovich y producida por Mann. Este nuevo producto televisivo transformó la forma de concebir las series policiacas en su tiempo y contexto, al introducir elementos como música, efectos especiales y trajes italianos; lo que causó gran interés y éxito entre el público televidente de esa época. Pero una muy buena amiga me lo dijo: La gente cambia con el tiempo y el de hoy no es el de ayery sí que tenía razón. Mann cambió y lo que antes podía ser presentado como innovador ahora ya no lo es tanto.


Con unos estelares a cargo de Colin Farrell y Jamie Fox, esta película no es el final de la serie o una historia nunca contada, es sólo un enorme capítulo de 134 minutos con -eso sí- una linda y retocada fotografía y un soundtrack muy bailable (especialmente un sampleo a cargo de Goldfrapp que se cuela en las primeras secuencias).


Si gustan véanla y nos vemos para charlar en LA SALA.
Si no, pues de todos modos nos vemos acá
.


* ver 24 hour party people (Michael Winterbottom, 2002)

sábado, 8 de mayo de 2010

Watchmen


Who watches the Watchmen?



Conforme mi experiencia empírica avanza, descubro cada vez más lo difícil que es adaptar un cómic a la pantalla grande. No sólo por la laboriosa tarea técnica de encontrar los medios necesarios para dar vida a un mundo visualmente estático, sino por el reto que significa aportar una nueva experiencia cómic al público lector-visual. Público(s) que nunca quedará(n) satisfecho(s).


Watchmen es una serie de tiras gráficas escritas por Alan Moore y dibujadas por Dave Gibbons entre 1986 y 1987. Publicadas por DC Comics, esta novela gráfica de 12 números se desarrolla en tiempos de la Guerra Fría, y se centra en el peligro de una guerra nuclear y el asesinato de uno de los superhéroes; hechos que orillan a los personajes a librar una batalla tanto en su interior, como en el cambiante y contradictorio mundo en el que viven.


Así, después de varios proyectos rechazados, Zack Snyder es el elegido para regresar a las andadas de reanimar historietas, y en 2009 elabora la controversial adaptación del cómic de los ochenta. En este trabajo Snyder sólo adapta una parte del ENORME contenido del original, creando un mutilado pero buen trabajo. Al final el resultado como explicaba al inicio- deja al público dividido: los que nos gustó, los que no les gustó, y los que no le entendieron.


Los que nos gustó andamos por la vida recomendando esta película por sus efectos especiales, su sonido -aunque los que la vimos en el cine casi morimos de sordera-, su soundtrack y el tan buen intento de adaptación. A los que no les gustó fue porque o son muy fans del cómic y para ellos Snyder no logró acercarse ni un poco a lo que en su imaginación acontece cada que leen la historieta, o porque se les olvidó que es una adaptación de cómic y se pusieron a criticar el guión; lo que nos lleva a los que no le entendieron, que salieron con cara de WHAT? porque no sabían que se trataba de un cómic vuelto a la vida celuloide y/o porque no sabían de Historia jajajajaja no es cierto-.


En fin, recomiendo estas casi tres horas de explosiones, buena música, mejores efectos especiales y analogías en las que un mundo real bipolar se mezcla con otro fantástico igual de problemático.


***


A mi hermano.

jueves, 6 de mayo de 2010

25th Hour


El hubiera y el a lo mejor en su más cruda interpretación



Historias sobre Nueva York contadas en la pantalla grande hay de todos colores, sabores y estilos. Pero cuando una de ellas es firmada por Spike Lee es imposible catalogarla con el montón.

25th Hour (2002) es un trabajo fino, bien hecho, bello y crudo a la vez, que retrata en forma de analogía dos tiempos inexistentes en el que todos los humanos de manera colectiva o individual creemos y conjugamos nuestras vidas alguna vez: el hubiera y el a lo mejor. La analogía se presenta a través de dos elementos: la historia de Monty Brogan (Edward Norton) –narcotraficante newyorkino quien por codicioso está a 24 horas de ir a la cárcel-, y la cicatriz que dejó en la ciudad de Nueva York el derrumbe de las Torres Gemelas.

En resumidas cuentas lo que uno encuentra en este film son excelentes actuaciones por parte de Barry Pepper, Edward Norton, Philip Seymour Hoffman, y Rosario Dawson entre otros; una historia que a pesar de tener un escenario y contexto tan lejanos revive en el espectador la angustia que genera la imposibilidad de retroceder el tiempo y/o modificar el futuro; un soundtrack que así como reanima a punto del baile también deprime y se detiene cuando es momento de subrayar las emociones de la pantalla; y una fotografía más que buena de quién más sino de Rodrigo Prieto.

Una película que no sólo explora un tema social (el narcotráfico), sino que traspasa a un plano emocional y psicológico de los personajes construyendo toda una experiencia para el espectador.